Las enfermedades cardiovasculares forman parte de las complicaciones diabéticasmás comunes. Estas enfermedades se caracterizan por un estreñimiento o una oclusión de las paredes vasculares de las arterias que llevan la sangre al corazón, cerebro y extremidades. A diferencia de otras complicaciones diabéticas, las enfermedades cardiovasculares no son específicas de personas diabéticas, pero estas alteraciones se presentan en edades más tempranas y con más incidencia en diabéticos.

Los niveles de colesterol elevados y la hipercolesterolemia son una de las principales causas de las patologías cardiovasculares, teniendo cada vez más prevalencia entre la población española. El estrechamiento de las paredes arteriales, arterioesclerosis, dificulta el paso de sangre por las arterias. Las personas diabéticas padecen un riesgo exponencial de lesión de las arterias al presentar más glucosa en sangre por falta de insulina. Todo esto conduce a un deterioro de las arterias mucho más rápido.

Los pacientes diabéticos con un control metabólico inadecuado presentan valores circulantes de LDL y VLDL elevados. En la diabetes tipo II, además, los valores de colesterol HDL acostumbran a aparecer disminuidos.

Para que los valores de colesterol se consideren dentro del rango de la normalidad en personas diabéticas deberían ser: colesterol LDL menor de 100mg/dl y HDL, en hombres mayor a 35mg/dl, y en mujeres mayor a 45ml/dl.

Dado el elevado riesgo cardiovascular que presentan los pacientes diabéticos, el beneficio de reducir el colesterol es aún más importante que en las personas no diabéticas.

Es imprescindible establecer una dieta baja en grasas saturadas y Trans evitando las mantequillas y la bollería industrial, alta en omega 3 potenciando las nueces, el pescado azul y el aceite de oliva, y rica en fibra mediante vegetales y alimentos integrales. Además, para evitar complicaciones de la diabetes, debemos acompañarla de un ejercicio físico regular, evitando el alcohol y el tabaco, y con controles de glucemia en sangre regulares. Además, con la medicación prescrita por los profesionales sanitarios ayudaremos a conseguir un buen perfil lipídico, con niveles de colesterol VLDL y LDL en sangre reducidos.

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